miércoles, 10 de septiembre de 2014

Activos vs Pasivos

Activos vs pasivos: el caso de las hipotecas

Foto: http://vamosdecorar.com/wp-content/uploads/2013/02/fachada-de-casas-simples.jpg

Cuando adquirimos una vivienda y la financiamos mediante una hipoteca debemos tener muy presente lo que significa en términos de activos y pasivos. Saber valorar el activo y el pasivo de la operación puede ahorrarnos muchos problemas futuros.

Lo primero es explicar que en el momento en que compramos una casa adquirimos un activo real que tiene un valor, pero al mismo tiempo asumimos un pasivo financiero a través del préstamo hipotecario.


Nuestro activo será el valor real de la propia vivienda en el mercado inmobiliario, y nuestro pasivo será la cantidad de dinero que debemos al banco.

Una vez que tenemos claro ese concepto es fácil entender que si el valor de nuestro activo (la casa) es superior al pasivo (la hipoteca) en cualquier momento podremos cubrir el pasivo mediante la venta del activo. Resumiendo, podríamos liquidar la hipoteca vendiendo la casa. Nunca sabemos cuándo necesitaremos vender nuestra casa, pueden surgir problemas económicos, trasladarnos de ciudad por trabajo, una separación de la pareja, etc.

Esto que parece sencillo se complica por el hecho de que no somos capaces de predecir el futuro, y no podemos saber la evolución del precio de la vivienda. De hecho hay miles de familias atrapadas en hipotecas y que no pueden vender su casa ya que el precio de venta no cubre el pasivo financiero que acarrean. En gran parte ese problema se debe a la bajada del precio de la vivienda, que en muchos casos ha llegado a superar el 50% del precio original de compra.

Teniendo en cuenta la dificultad de predecir el futuro la primera recomendación clara es hipotecarse por el mínimo posible. Hoy en día ningún banco concede hipotecas que superen el 80% del valor real de la vivienda, precisamente para que exista un “margen” pensando en que el valor del pasivo no supere al del activo. A esto debemos sumarle que las tasaciones se hacen muy ajustadas y no se “hincha”, como en años anteriores, el precio de la vivienda a financiar.

Si hoy una persona va a comprar una casa que cuesta unos 110.000 € el banco muy probablemente la tasará en unos 100.000 € y le prestará como máximo el 80% de esa cantidad, lo que supone un préstamo de 80.000 €. Así los activos y pasivos de ese supuesto comprador serían los siguientes:

Activo (valor de la casa): 110.000 €


Pasivo (deuda pendiente): 80.000 €

Esa situación es la correcta en términos financieros, ya que el activo supera ampliamente al pasivo, incluso aunque el precio del activo bajase hasta prácticamente un 30% seguiría superando al pasivo. La persona que hace esa compra en principio no tendrá problemas en el futuro.

Cuando el pasivo supera al activo


Hasta el año 2007 era práctica habitual de las entidades bancarias ofrecer hipotecas del 100% del valor de tasación, incluso añadían los gastos de la operación (entre un 10% ó 15%) llegando así a préstamos del 110%. Pero además el valor de tasación normalmente estaba hinchado, y era superior al precio real de mercado (precio real por el que se compraba la casa).

Así en el momento de comprar no era extraño ver cosas como las siguientes:

Activo (precio real de compra): 150.000 €


Tasación del banco: 170.000 €


Gastos de la operación: 20.000 €


Pasivo (hipoteca): 170.000 € (podría se incluso más)

Esa operación en términos financieros es una barbaridad, ya que el pasivo financiero supera al activo real. Aunque muchos piensen que el problema es que el precio de esa vivienda ha bajado hay que remarcar que ya en el momento de firmar la hipoteca ese comprador ya está atrapado por una mala decisión financiera, incluso antes de que el precio de la vivienda comenzase a descender.

Si esa persona tiene que vender la casa por el motivo que sea directamente no puede venderla, con lo cual ya tiene un problema grave.

Suponiendo que la vendiese al precio de compra de 150.000 euros no cubriría la hipoteca de 170.000 euros con la venta. Así que o busca por alguna parte los 20.000 euros de diferencia (normalmente acudiendo a nuevos pasivos) o directamente no puede vender ya que en el acto de venta no podría cubrir su pasivo y el banco no permitiría esa operación de venta.

Si a esto sumamos la depreciación de la vivienda en los últimos años el problema es mucho mayor. La casa del ejemplo posiblemente no tenga un precio de venta superior a 100.000 euros a día de hoy, y aunque en estos años la hipoteca haya bajado mediante el pago de las cuotas mensuales la diferencia entre activo y pasivo ha aumentado considerablemente. La diferencia de 20.000 euros ahora será muy probablemente de unos 60.000 euros.
Por desgracia hay cientos de miles de personas atrapadas “financieramente hablando” por hipotecas que superan por mucho al valor de la vivienda. Al no poder vender la vivienda es su propia vida la que acaba hipotecada. Y este hecho en muchos casos es un enorme drama. Pensemos en personas que se han quedado sin trabajo y no pueden vender su casa para aliviar la situación económica, o no pueden cambiarse de ciudad para buscar trabajo porque sería imposible vender su vivienda, o no pueden dejar de convivir con la que ya es su ex-pareja porque ambos están atrapados en esa hipoteca, etc.
Si las cosas se hubieran hecho bien desde el principio la situación sería diferente. En el mismo caso de ejemplo con las cosas bien hechas.

Activo (precio real de compra): 150.000 €


Tasación del banco: 140.000 €


Pasivo (hipoteca 80% de tasación): 112.000 €

Aunque el precio del activo 7 u 8 años después haya descendido a 100.000 €, teniendo en cuenta que la persona ha pagado sus cuotas durante ese tiempo a día de hoy el valor del activo sería superior al valor del pasivo y por tanto esa persona o familia no estaría atrapada por su hipoteca.

Por eso debemos tener cierta “cultura financiera”, para poder defendernos de nosotros mismos. Aunque gran culpa de la situación a la que hemos llegado la tiene la banca y la depreciación del mercado hipotecario, debemos tener muy presente que en nuestras inversiones el pasivo nunca debe superar al activo, e incluso hay que dejar un “margen” por si el activo se deprecia.

Hay que tener en cuenta que un activo real puede depreciarse, el ejemplo puede ser un coche (cada vez vale menos) o una vivienda. Pero en cambio un pasivo financiero no se va a depreciar, irá reduciéndose la cantidad mediante el pago mensual, pero no se depreciará.

Fuente: http://www.busconomico.com/post/activos-vs-pasivos-las-hipotecas.aspx

lunes, 8 de septiembre de 2014

Frases

20 Frases Para Empezar Bien Tu Semana

Disfruta de estas frases y no olvides de mantener siempre la mente positiva de que todo saldrá bien :)
Hay dos maneras de vivir la vida: Una como si nada fuera un milagro, la otra es como si todo fuera un milagro.
— Albert Einstein
Los mejores años de tu vida son aquellos en los que decides aceptar la responsabilidad de tus problemas. Deja de culpar a tu madre, a la ecología, o al presidente de tu país por lo que te pasa. Date cuenta que tú controlas tu propio destino.
— Albert Ellis
El problema de no tener un objetivo claro, es que se puede pasar la vida corriendo de lado a lado en la cancha, y no meter el gol.
— Bill Copeland
Si lo que estás haciendo no es su pasión, no tienes nada que perder.
— Anónimo
Los que aseguran que algo es imposible, no deberían interrumpir a los que están lográndolo.
— Anónimo
Nunca es demasiado tarde para ser la persona que podrías haber sido.
— George Eliot
Todos tus sueños se pueden convertir en realidad, mientras tengas el coraje para perseguirlos.
— Walt Disney
Lo que la mente puede concebir, lo puede lograr.
— Napoleón Hill
No es porque las cosas son difíciles que no nos atrevemos; es porque no nos atrevemos que son difíciles.
— Seneca
Las grandes mentes discuten ideas; las mentes promedio discuten eventos; las mentes pequeñas discuten con la gente.
— Eleanor Roosevelt
La gravedad no es responsable de que las personas se enamoren.
— Albert Einstein
Si la oportunidad no llama, constrúyele una puerta.
— Milton Berle
El cielo nunca ha sido el límite. Nosotros somos nuestros propio límite. Es hora entonces de romper nuestras barreras personales y superarnos a nosotros mismos para vivir como siempre lo soñamos.
— Anónimo
No digas que no tienes tiempo suficiente. Tienes exactamente el mismo número de horas por día que fueron dadas a Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa, Leonardo da Vinci, Thomas Jefferson y Albert Einstein.
— H. Jackson Brown Jr.
Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Y finalmente ganas.
— Mahatma Gandhi
Si no puedes cambiar la dirección del viento, entonces ajusta tus velas.
—  H. Jackson Brown Jr.
Todo lo que quieres, debería ser tuyo; el tipo de trabajo que quieres, las relaciones que quieres y los estímulos sociales, mentales y estéticos que te harán feliz y pleno, el dinero que necesitas para un estilo de vida apropiado para ti, y cualquier otro requerimiento que necesitases para servir a otros. Si no le apuntas a todo, nunca lo conseguirás todo.
—  Richard Koch
La vida no se mide por la cantidad de veces que has respiras, sino por aquellos momentos que te han dejado sin aliento.
— Anónimo
La confianza no siempre viene de tener la razón, sino de no temer equivocarse.
— Peter T. Mcintyre
Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien más. No te quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás, silencien tu propia voz interior. Y, lo más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.
— Steve Jobs
Fuente: http://www.kathegiraldo.com/20-frases-para-empezar-tu-semana/

sábado, 6 de septiembre de 2014

Edúcate

Cómo pasar de derrochador a inversionista



Un lector en Minneapolis tiene un problema demasiado común. A pesar de tener un empleo en el rubro de ventas de autos de lujo desde hace ocho años, tiene problemas para ahorrar dinero.

Por supuesto, participa en el plan de jubilación de su empleador, pero fuera de eso, vive junto a su esposa y su hija adolescente "sueldo a sueldo", escribe. No viven "una vida de lujo" y está "bastante obsesionado" con controlar sus gastos.

"Pensé en hablar con un asesor financiero", dice, "pero todos parecen interesado en mi portafolio más que en ayudarme con mis necesidades mensuales, que supongo que son menores para ellos".

Todo lo que necesita, afirma, es alguien que lo ayude a hacer un presupuesto, establecer un plan de pagos para algunas cuentas atrasadas, y separar dinero todos los meses sin falta. En otras palabras, necesita pasar de ser un gastador a un ahorrista a, en última instancia, un inversionista.

Todos nosotros estamos en algún punto de este ciclo: los gastadores a la izquierda, los ahorristas en el medio, y los "creadores de riqueza", o inversionistas, a la derecha, dice Michael Chadwick, asesor financiero que vive en el estado de Connecticut, y a quien le pedí que comentara sobre la situación de este lector. "Y, en resumen, este hombre está demasiado a la izquierda", dice. "Lo que queremos es correrlo hacia la derecha".

Como muchos estadounidenses, sufre de lo que Chadwick llama "síndrome de la chequera", o gastar lo que gana o un poco más, sin importar cuánto gana. Este puede llevar a la gente a la conclusión errónea de que, si ganan un poco más, no tendrán problemas.

Su primer tarea debería ser comenzar a "llevar cuenta" de sus ingresos y gastos, dice Chadwick. Puede pagarle a un asesor por hora o por mes para que lo ayude con este tema, o puede hacerlos él mismo con lápiz y papel, una hora de cálculo Excel, o una herramienta de finanzas personales en línea como mint.com.

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Finanzas Ahora

7 tips de finanzas personales


Tener en orden tu dinero te ayudará a disminuir el estrés de la vida diaria. Además, te servirá como base para manejar el capital de tu empresa.

Si eres como la mayoría de los emprendedores, es probable que estés balanceando tu tiempo entre manejar a tu equipo, conseguir ventas, mejorar el servicio al cliente, promover tu negocio y crear nuevos productos y/o servicios. Lo último que quieres hacer es añadirle el cuidado de tus finanzas personales a este mix. Pero si no tienes las finanzas de tu hogar en orden, sólo estás agregando más caos y estrés a tu vida –te des cuenta o no. 

Por eso te compartimos siete formas de asegurarte de que tus finanzas personales estén en orden antes de seguir expandiendo tu negocio: 

1. Edúcate
Tómate el tiempo para educarte acerca de varios temas de finanzas personales. Agenda citas ‘de dinero’ cada semana contigo mismo y pasa algunas horas en administrar tus finanzas personales y en leer libros, revistas, sitios o blogs de finanzas. Cuanto más sepas acerca de tus propias finanzas, mayor confianza tendrás al administrar tu dinero en el largo plazo. 

Si necesitas más ayuda, considera contratar a un coach financiero que pueda ayudarte a entender tu situación en cuanto a dinero y crear un plan financiero que te ayude a alcanzar tus metas. 


2. Revisa tu crédito regularmente
Tu reporte de crédito es como un archivo de ti y de tu historial crediticio. Básicamente le dice a los prestamistas qué tan riesgoso eres –y si deben o no prestarte dinero. Cuando se trata de comprar un coche o una casa, quieres que tu reporte de crédito esté en su mejor forma, de manera que puedas calificar para buenas tarifas. 

Toma  el hábito de revisar tu historial al menos una vez al año para confirmar que todo esté correcto. Hazlo en una fecha especial (como en tu cumpleaños) para que se te haga fácil recordarlo y mantener el monitoreo. Puedes acceder a tu historial en sitios como el Buró de Crédito


3. Haz un presupuesto
Aunque esto suena muy básico, muchos emprendedores no tienen un presupuesto en forma para monitorear sus ingresos y gastos mensuales. Puedes usar sistemas online como mint.com para monitorear tus finanzas personales o simplemente un documento en Excel. Sin importar cuál elijas, asegúrate de que funcione para ti y para tu estilo de vida. 

Si realmente quieres arreglar tus finanzas y llevar la delantera financieramente, debes destinar tiempo y energía para actualizar tu presupuesto cada semana. Esto te ayudará a asegurar que no gastas más de lo que ganas y de que eres capaz de ahorrar para tus metas financieras. 


4. Automotiza tus finanzas
La tecnología facilita el administrar las finanzas cada día. Establece tus finanzas de manera que la mayor parte del proceso sea automático. Puedes usar trasferencias en línea automáticas o pagar por internet cada mes tus cuentas. Esto te ayudará a que no te estreses por pagar tus cuentas a tiempo y por generar intereses o cargos extra. 

Si te preocupa automatizar el pago de tus cuentas, entonces lo que puedes hacer es fijar alarmas en tu calendario (en tu computadora o smartphone) que te recuerden los pagos. Cuanto más puedas automatizar tus finanzas, menos preocupaciones tendrás a diario. 

5. Paga deudas
Haz un plan para pagar todas tus deudas lo antes posible. Empieza por hacer una lista de todas tus deudas (tarjetas de crédito, crédito de auto, créditos educativos, etcétera). Incluye el balance actual, el pago mínimo al mes y la tasa de interés. Después revisa tu presupuesto para determinar cuánto dinero puedes añadir a los pagos de deudas. 

A partir de ahí puedes hacer investigaciones sobre estrategias para reducir deudas de manera que confirmes que las estás pagando de la manera más eficiente posible. Cuando estés trabajando en la reducción de deuda, es importante que tengas un ‘colchón’ para pagar cualquier emergencia que surgiera en el camino. 


6. Construye tu propio ‘colchón’
Tener un colchón de dinero es una parte esencial de tus finanzas. Te permite usar el dinero para pagar gastos no planeados o emergencias que puedan aparecer en tu día a día, en lugar de incrementar tu deuda o invertir a largo plazo. 

Como emprendedor, es conveniente que tengas un colchón de seis a 12 meses de tus gastos fijos. Un colchón te permitirá pagar cuentas personales y no preocuparte si necesitas reducir tus ingresos debido al flujo del negocio. 

7. Invierte fuera de tu negocio
Aunque es muy importante que siempre inviertas en ti y en tu negocio, no debes tener “todos los huevos en la misma canasta”. La diversificación es extremadamente importante ya que disminuirá tu riesgo de inversión en el largo plazo. Trabaja con un planeador financiero para crear un portafolio de inversiones a largo plazo que incluya acciones, bonos y Cetes que se alineen con tus propias metas financieras y a tu tolerancia al riesgo.